Reputación en Internet

Hoy día casi todo el mundo sabe manejarse en Internet, y la mayoría sabemos navegar a través de las infinitas páginas web existentes. Pero ya no nos conformamos simplemente con leer lo contenido en estas web, sino que queremos dejar nuestra opinión de lo que allí se diga. Y aún más, no sólo queremos opinar, queremos saber también lo que los demás opinan, algo que sabremos con facilidad al buscar el nombre de la persona o empresa sobre la que queramos conocer su reputación en un buscador como Google.

Nuestra opinión puede ser buena o mala, ambas son respetables, pero al igual que en la vida real, en Internet debemos respetar el derecho al honor de los demás. Por ello, cuando escribimos sobre alguien en una página web, bien porque somos el responsable de la web o porque somos un simple visitante que deja un comentario, debemos tener en cuenta que no podemos insultar ni hacer comentarios vejatorios, y mucho menos imputar delitos que no se puedan demostrar, ya que en estos casos nos convertiremos nosotros en los delincuentes.

Así, si dejamos algún comentario sobre alguien en una página web, como por ejemplo la de un medio de comunicación, seremos responsable de ello, y deberemos afrontar las consecuencias legales a las que nos lleve, ya que aunque usemos un usuario anónimo, el rastro que dejamos a través de nuestra IP de conexión y el nombre de nuestro equipo nos harán fácilmente localizable.

Pero, no sólo quien escribe el comentario es responsable, también lo es el propietario de la página web donde figuran esos comentarios. En el caso de que quien escriba sea el autor de la web, es clara y directa su responsabilidad. Sin embargo, en caso de que sea alguien ajeno a la web quien escriba ese comentario ofensivo que lesione los derechos de un tercero, el responsable de la web acarreara con la responsabilidad de lo escrito desde que tenga conocimiento de ello. Es decir, el propietario de la web evitará su responsabilidad si teniendo conocimiento de ese hecho actúa con diligencia para retirar lo escrito o haga imposible su acceso, si no, se convertirá también en responsable.

Es importante señalar que para considerar que el propietario de una web tiene conocimiento de la ilicitud de un comentario no es preciso que ningún órgano declare dicha ilicitud y ordene la retirada, ya que si la ilicitud es patente y evidente por sí sola, se convertirá en responsable desde el momento en el que tenga conocimiento de la misma.

Por todo ello, debemos de tener presente que quien escriba un comentario ilícito en Internet, aunque sea de forma anónima, será responsable de ello, quien permita tenerlo en su página web también será responsable, y quien se sienta ofendido en su reputación por alguno de estos comentarios tendrá derecho a que sean borrados de la web correspondiente y a exigir la responsabilidad legal correspondiente al autor del mismo.

1 Comentario | Leído 488 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Un comentario en “Reputación en Internet”

  1. Virginia Rodriguez dice:

    En relación al interesante post del Sr. Rodríguez López de Lemus quiero hacer el siguiente comentario:

    Las críticas a una marca no deberían tratarse de una ofensa para una empresa, persona o marca ya que el derecho a la libertad de expresión legitima que podamos emitir con libertad dichos comentarios o críticas. Luego, de dichas críticas, o mejor dicho, de dichas relaciones con los clientes se podrán extraer consecuencias positivas o negativas; serán las propias empresas quienes decidirán como gestionar su reputación digital.

    Si embargo, cuando se trata de una ofensa entonces estamos ante un ataque al derecho al honor, intimidad y propia imagen. En ese caso, sería poco probable que quien emite la ofensa la realice desde un equipo fácilmente identificable. Lo normal será que quien ofende lo lleve a cabo a través de un usuario anónimo mediante un equipo que puede encontrarse, por ejemplo, en una biblioteca o en un Cyber-café. Entonces ¿cómo podemos identificar al emisor? Tal vez, sea necesario que al emitir un comentario el usuario deba identificarse pero es posible que ello pudiera entrar en contradicción con el derecho a la libertad de expresión puesto que habrá quien encuentre en el anonimato su propia libertad de expresión.

    Este y otros temas como los problemas de jurisdicción, el marco de la responsabilidad por contenidos ajenos, el derecho a la protección de datos, los conflictos derivados de la propiedad intelectual generados tanto por el prestador como los propios usuarios, la pugna entre el derecho al honor, intimidad y propia imagen con la libertad de expresión, entre otros, suponen nuevos riesgos derivados del fenómeno de las redes sociales que modificarán tanto el marco legal como también nuestra forma de interactuar en un futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *