Intimidad olvidada | Pedro Rodríguez de Lemus

Intimidad olvidada

Se ha convertido en algo relativamente frecuente que haya personas que deciden compartir a través de Internet sus fotos o vídeos de naturaleza íntima con determinados conocidos muy cercanos, bien sea a través de correos electrónicos, carpetas compartidas en la nube, redes sociales, o aplicaciones de mensajería instantánea en dispositivos móviles.

Esto en sí no es ni bueno ni malo, simplemente es así. No obstante, estos hechos están siendo en los últimos tiempos el origen de muchos conflictos, que surgen cuando ese conocido deja de ser íntimo, y por el motivo que sea, decide compartir con otras amistades, o incluso desconocidos, las imágenes íntimas recibidas con el consentimiento de su titular.

Cuando eso sucede, rápidamente pensamos que se está cometiendo un delito contra la intimidad. Sin embargo, el art. 197 del Código Penal, regulador de los delitos contra la intimidad y propia imagen, castiga las conductas de apoderamiento de imágenes o su interceptación siempre se realicen sin consentimiento del titular del bien jurídico, y con la finalidad de descubrir sus secretos o vulnerar su intimidad. Además, se considera especialmente grave proceder a la difusión, revelación o cesión a terceros de dichas imágenes, pero siempre que concurran los requisitos mencionados anteriormente, la falta de consentimiento y la intencionalidad.

Por tanto, en estos casos que hemos mencionado, como la entrega o puesta a disposición de las imágenes por parte del titular es voluntaria, queda fuera de la protección penal, y tan solo se puede acudir a la protección civil a través de la Ley Orgánica de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.

Sin embargo, dada la frecuencia con que están sucediendo este tipo de hechos, y las consecuencias tan nefastas que ocasionan sobre la intimidad de las personas afectadas, está previsto superar este vacío legal incluyendo el siguiente artículo en el Código Penal: “Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona.”

Pero mientras esta reforma penal llega, existe un vacío legal en este ámbito que dificulta luchar contra este tipo de acciones, de ahí la noticia que estos días se ha difundido en los medios de comunicación relativa a que se han archivado las actuaciones por un supuesto delito contra la intimidad de la exconcejala Olvido Hormigos.

Pedro Rodríguez López de Lemus

lopezdelemus.com

1 Comentario | Leído 314 veces

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Una respuesta a “Intimidad olvidada”

  1. Antonio Dominguez Matito dice:

    Deseo realizar un canal online de peliculas y series clasicas (años 40 a 70). El material será recogido por varios medios: Descargas de webs, material de los archivos de RTVE y paso de cintas VHS a digital, basicamente. La emisión sería como cualquier canal de TV, pero en la red y patrocinada por Afiliados y cuota de socios (2€ al mes).
    Quisiera saber, si es posible, si infringiria los derechos de Copyrihgt y alguna ley que me impidiese la transmisión del canal.
    Gracias, de antemano, por su atención.

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